O para los Intelectuales
que no entienden.
Andrés Oppenheimer (el periodista ‘argentino’ radicado en Miami) ha lanzado un duro reto a la opinión pública y un desafío a las autoridades de la OEA (diario Río Negro 22.5.08 p. 21) acerca de que actitud tomarán – según dice - “¡ahora que se sabe que Chávez y Correa han estado comprometidos con las FARC!”.
Oppenheimer se pregunta: ¿los países latinoamericanos condenarán a Chávez y a Correa? ¿Lo obligarán a Chávez a pedir perdón como pidió Uribe cuando atacó territorio ecuatoriano? ¿La OEA convocará a la asamblea general invocando la convención interamericana contra el terrorismo? ¿El presidente Lula se retractará de haber dicho que Chávez es el mejor presidente de Venezuela en 100 años?
Desde este artículo le adelantamos al periodista de Miami que no ocurrirá – en general – nada que satisfaga las inquietudes de sus interrogantes. Aquí nos proponemos desarrollar dos razones fundamentales que malograrían los deseos de Oppenheimer: la primera responde a la situación político coyuntural actual y la segunda razón es de orden histórico general.
Estos dos enfoques resolverían los interrogantes de Oppenheimer con relación a Chávez y Correa, pero además permitirían arrojar luz sobre interrogantes análogos que han formulado otros columnistas internacionales del diario Río Negro, como la española Pilar Rahola. Ambos intelectuales se agitan al ver que el juicio que se hace cuando se trata de los izquierdistas - como Chávez/Correa - es distinto de aquel que se hace a los derechistas – como Uribe/Bush. En esta línea de ‘pensamiento’ Oppenheimer, Rahola y, también, otro columnista del Río Negro como James Neilson pretenden reescribir la historia; así inventan fantasías como “El irresistible encanto de los dictadores” (James Neilson, RN, 22.2.08 ) referida a Fidel Castro, argumentos que intentan justificar los por qué de tanta adhesión a Castro que influirían en los juicios de los pueblos y de las organizaciones internacionales, ‘lugar común’ donde enjuician una supuesta ‘psicología mórbida’ de las mayorías progresistas e incluso ofenden a sus pueblos por profesar un ‘culto sostenido’ a sus líderes durante tanto tiempo; pero que no explican los por qué de tanto repudio a otros como Pinochet. ¿Es dictador Castro?; y si lo es por qué desde distintos pueblos le escriben canciones y poesías que ‘lo pintan hecho de cosas bellas’, y en cambio a Pinochet “hecho de mierda”; aunque el dictador chileno contó siempre con el visto bueno de la tan alabada democracia del norte al igual que Neilson. Por qué Castro termina sus días escuchando a Chaikovsky, sin tener que esconderse de nadie, estimulando con escritos a los médicos de su país a sus estudiantes y Pinochet es enjuiciado y repudiado hasta en la muerte. No tengo dudas de que al morir Fidel llorarán muchos en cambio al dictador de los “Chicago Boys” no lo lloraron ni sus parientes.
Hace ya tiempo que Pilar Rahola se queja ‘amargamente’ de que la ONU se ha transformado en la tribuna de izquierdistas que atacan a las mejores democracias del mundo como Israel y EEUU. Están sorprendidos porque las instituciones creadas especialmente para defender a los países centrales da cabida a los ‘desharrapados del mundo’ como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador o Irán. No entienden que tanto los organismos militares, como financieros del orden mundial están en crisis por la ‘disciplina guerrera’ que les han impuesto los intereses – fundamentalmente económicos – de los ‘países centrales’. Después de haber desarticulado a cañonazos Afganistán, Yugoslavia e Irak. La ONU y la OTAN están en crisis, por esta razón no pueden operar con la misma impunidad; situación similar transitan los disciplinadotes financieros como el Fondo Monetario (FMI) y el Banco Mundial (BM), que luego de ‘cocinar’ con sus recetas naciones enteras han perdido toda autoridad y en la actualidad no pueden imponer receta alguna ni a Camerún. Estos organismos del orden (o desorden) mundial están en crisis y por sus fisuras aparece el rostro de la tragedia que sembraron sin cesar, y también la rebelión, que deformadamente se expresa en los gobiernos de América Latina.
Estos intelectuales no entienden que el trato que se dará a Chávez será distinto de aquel que recibió Uribe porque la ‘ecuación en un lado es Uribe = Bush = tradición guerrera norteamericana = Hiroshima = Vietnam y las bombas de fósforo líquido para quemar selvas y pobladores = Afganistán y la destrucción a puro cañón = Yugoslavia y la desarticulación a fuego de misil = Irak y la imagen del horror por la destrucción de la ‘cuna de la humanidad, sus recursos y su población; la instigación del terror sin fin - en el río revuelto de la sangre - para bombear sin cesar el ‘oro negro’ de las venas de Irak y de Kuwait. En cambio la ‘ecuación’ Chávez = Castro = Cuba; cuyo pueblo luchador tomó las armas y enfrentó la muerte para emanciparse de la opresión nacional e imperial ‘pinta’ otra imagen. Cuba mostró que las armas sólo fueron un medio extremo necesario, que luego de la emancipación cambiaron por ejércitos de médicos, de educadores que recorren el mundo llevando la salud y la educación a millones, la palabra, el saber. ¡Qué impresionante ejemplo de humanidad!, el de un pequeño estado sin recursos y bloqueado por la mayor potencia de la tierra, que envíe médicos y educadores, no uno ni diez sino centenares o miles a curar por el mundo y educar.
Qué distinta la imagen del médico cubano, curando en África, Bolivia o Ecuador, del Marín norteamericano fusil ‘en ristra’ sembrando el odio como esclavo de la enferma ideología imperial que divide el mundo entre el ‘eje del bien y el eje del mal’.
No habrá juicio condenatorio para Chávez y menos para Fidel; no lo habrá porque – al margen de errores o terribles situaciones por las que debieron o eligieron pasar – tienen autoridad en el vínculo con los pueblos, porque han guerreado y aun han matado – como mató el che – pero el signo y el símbolo que guiaba sus conductas fue otro, de la pasión, del amor, del compromiso: como si hiciera falta explicar el ‘teatro’ de atroz injusticia en que les tocó actuar. Sí hubo y sí habrá juicio condenatorio para Uribe y para Bush al igual que para EEUU e Israel, lo habrá porque al margen de los burdos justificativos la ‘humanidad ve’ que las armas que desangran los pueblos de ayer y de hoy provienen del mismo poder criminal imperial: no hay ética, no hay moral ni dignidad, el signo y el símbolo que los guía no es otro más que el frió interés del capital.
No existe ningún pueblo en el mundo que pueda ser enemigo de otro de forma natural. No queremos ir a morir para defender los intereses de la TEXACO decía un gran cartel en la primera manifestación en EEUU contra la guerra en Irak; espíritu del pueblo norteamericano acallado por la ideología guerrerista más poderosa del planeta…
No existe ningún pueblo en el mundo que pueda ser enemigo de otro de forma natural; esto lo están comprendiendo dolorosamente los pueblos del mundo actual – aunque no lo comprendan los intelectuales del orden imperial - cuando se haya completado el proceso otra historia se escribirá.
que no entienden.
Andrés Oppenheimer (el periodista ‘argentino’ radicado en Miami) ha lanzado un duro reto a la opinión pública y un desafío a las autoridades de la OEA (diario Río Negro 22.5.08 p. 21) acerca de que actitud tomarán – según dice - “¡ahora que se sabe que Chávez y Correa han estado comprometidos con las FARC!”.
Oppenheimer se pregunta: ¿los países latinoamericanos condenarán a Chávez y a Correa? ¿Lo obligarán a Chávez a pedir perdón como pidió Uribe cuando atacó territorio ecuatoriano? ¿La OEA convocará a la asamblea general invocando la convención interamericana contra el terrorismo? ¿El presidente Lula se retractará de haber dicho que Chávez es el mejor presidente de Venezuela en 100 años?
Desde este artículo le adelantamos al periodista de Miami que no ocurrirá – en general – nada que satisfaga las inquietudes de sus interrogantes. Aquí nos proponemos desarrollar dos razones fundamentales que malograrían los deseos de Oppenheimer: la primera responde a la situación político coyuntural actual y la segunda razón es de orden histórico general.
Estos dos enfoques resolverían los interrogantes de Oppenheimer con relación a Chávez y Correa, pero además permitirían arrojar luz sobre interrogantes análogos que han formulado otros columnistas internacionales del diario Río Negro, como la española Pilar Rahola. Ambos intelectuales se agitan al ver que el juicio que se hace cuando se trata de los izquierdistas - como Chávez/Correa - es distinto de aquel que se hace a los derechistas – como Uribe/Bush. En esta línea de ‘pensamiento’ Oppenheimer, Rahola y, también, otro columnista del Río Negro como James Neilson pretenden reescribir la historia; así inventan fantasías como “El irresistible encanto de los dictadores” (James Neilson, RN, 22.2.08 ) referida a Fidel Castro, argumentos que intentan justificar los por qué de tanta adhesión a Castro que influirían en los juicios de los pueblos y de las organizaciones internacionales, ‘lugar común’ donde enjuician una supuesta ‘psicología mórbida’ de las mayorías progresistas e incluso ofenden a sus pueblos por profesar un ‘culto sostenido’ a sus líderes durante tanto tiempo; pero que no explican los por qué de tanto repudio a otros como Pinochet. ¿Es dictador Castro?; y si lo es por qué desde distintos pueblos le escriben canciones y poesías que ‘lo pintan hecho de cosas bellas’, y en cambio a Pinochet “hecho de mierda”; aunque el dictador chileno contó siempre con el visto bueno de la tan alabada democracia del norte al igual que Neilson. Por qué Castro termina sus días escuchando a Chaikovsky, sin tener que esconderse de nadie, estimulando con escritos a los médicos de su país a sus estudiantes y Pinochet es enjuiciado y repudiado hasta en la muerte. No tengo dudas de que al morir Fidel llorarán muchos en cambio al dictador de los “Chicago Boys” no lo lloraron ni sus parientes.
Hace ya tiempo que Pilar Rahola se queja ‘amargamente’ de que la ONU se ha transformado en la tribuna de izquierdistas que atacan a las mejores democracias del mundo como Israel y EEUU. Están sorprendidos porque las instituciones creadas especialmente para defender a los países centrales da cabida a los ‘desharrapados del mundo’ como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador o Irán. No entienden que tanto los organismos militares, como financieros del orden mundial están en crisis por la ‘disciplina guerrera’ que les han impuesto los intereses – fundamentalmente económicos – de los ‘países centrales’. Después de haber desarticulado a cañonazos Afganistán, Yugoslavia e Irak. La ONU y la OTAN están en crisis, por esta razón no pueden operar con la misma impunidad; situación similar transitan los disciplinadotes financieros como el Fondo Monetario (FMI) y el Banco Mundial (BM), que luego de ‘cocinar’ con sus recetas naciones enteras han perdido toda autoridad y en la actualidad no pueden imponer receta alguna ni a Camerún. Estos organismos del orden (o desorden) mundial están en crisis y por sus fisuras aparece el rostro de la tragedia que sembraron sin cesar, y también la rebelión, que deformadamente se expresa en los gobiernos de América Latina.
Estos intelectuales no entienden que el trato que se dará a Chávez será distinto de aquel que recibió Uribe porque la ‘ecuación en un lado es Uribe = Bush = tradición guerrera norteamericana = Hiroshima = Vietnam y las bombas de fósforo líquido para quemar selvas y pobladores = Afganistán y la destrucción a puro cañón = Yugoslavia y la desarticulación a fuego de misil = Irak y la imagen del horror por la destrucción de la ‘cuna de la humanidad, sus recursos y su población; la instigación del terror sin fin - en el río revuelto de la sangre - para bombear sin cesar el ‘oro negro’ de las venas de Irak y de Kuwait. En cambio la ‘ecuación’ Chávez = Castro = Cuba; cuyo pueblo luchador tomó las armas y enfrentó la muerte para emanciparse de la opresión nacional e imperial ‘pinta’ otra imagen. Cuba mostró que las armas sólo fueron un medio extremo necesario, que luego de la emancipación cambiaron por ejércitos de médicos, de educadores que recorren el mundo llevando la salud y la educación a millones, la palabra, el saber. ¡Qué impresionante ejemplo de humanidad!, el de un pequeño estado sin recursos y bloqueado por la mayor potencia de la tierra, que envíe médicos y educadores, no uno ni diez sino centenares o miles a curar por el mundo y educar.
Qué distinta la imagen del médico cubano, curando en África, Bolivia o Ecuador, del Marín norteamericano fusil ‘en ristra’ sembrando el odio como esclavo de la enferma ideología imperial que divide el mundo entre el ‘eje del bien y el eje del mal’.
No habrá juicio condenatorio para Chávez y menos para Fidel; no lo habrá porque – al margen de errores o terribles situaciones por las que debieron o eligieron pasar – tienen autoridad en el vínculo con los pueblos, porque han guerreado y aun han matado – como mató el che – pero el signo y el símbolo que guiaba sus conductas fue otro, de la pasión, del amor, del compromiso: como si hiciera falta explicar el ‘teatro’ de atroz injusticia en que les tocó actuar. Sí hubo y sí habrá juicio condenatorio para Uribe y para Bush al igual que para EEUU e Israel, lo habrá porque al margen de los burdos justificativos la ‘humanidad ve’ que las armas que desangran los pueblos de ayer y de hoy provienen del mismo poder criminal imperial: no hay ética, no hay moral ni dignidad, el signo y el símbolo que los guía no es otro más que el frió interés del capital.
No existe ningún pueblo en el mundo que pueda ser enemigo de otro de forma natural. No queremos ir a morir para defender los intereses de la TEXACO decía un gran cartel en la primera manifestación en EEUU contra la guerra en Irak; espíritu del pueblo norteamericano acallado por la ideología guerrerista más poderosa del planeta…
No existe ningún pueblo en el mundo que pueda ser enemigo de otro de forma natural; esto lo están comprendiendo dolorosamente los pueblos del mundo actual – aunque no lo comprendan los intelectuales del orden imperial - cuando se haya completado el proceso otra historia se escribirá.
