domingo 1 de junio de 2008

Chávez – Uribe: La Historia los Juzgará

O para los Intelectuales
que no entienden.

Andrés Oppenheimer (el periodista ‘argentino’ radicado en Miami) ha lanzado un duro reto a la opinión pública y un desafío a las autoridades de la OEA (diario Río Negro 22.5.08 p. 21) acerca de que actitud tomarán – según dice - “¡ahora que se sabe que Chávez y Correa han estado comprometidos con las FARC!”.

Oppenheimer se pregunta: ¿los países latinoamericanos condenarán a Chávez y a Correa? ¿Lo obligarán a Chávez a pedir perdón como pidió Uribe cuando atacó territorio ecuatoriano? ¿La OEA convocará a la asamblea general invocando la convención interamericana contra el terrorismo? ¿El presidente Lula se retractará de haber dicho que Chávez es el mejor presidente de Venezuela en 100 años?

Desde este artículo le adelantamos al periodista de Miami que no ocurrirá – en general – nada que satisfaga las inquietudes de sus interrogantes. Aquí nos proponemos desarrollar dos razones fundamentales que malograrían los deseos de Oppenheimer: la primera responde a la situación político coyuntural actual y la segunda razón es de orden histórico general.

Estos dos enfoques resolverían los interrogantes de Oppenheimer con relación a Chávez y Correa, pero además permitirían arrojar luz sobre interrogantes análogos que han formulado otros columnistas internacionales del diario Río Negro, como la española Pilar Rahola. Ambos intelectuales se agitan al ver que el juicio que se hace cuando se trata de los izquierdistas - como Chávez/Correa - es distinto de aquel que se hace a los derechistas – como Uribe/Bush. En esta línea de ‘pensamiento’ Oppenheimer, Rahola y, también, otro columnista del Río Negro como James Neilson pretenden reescribir la historia; así inventan fantasías como “El irresistible encanto de los dictadores” (James Neilson, RN, 22.2.08 ) referida a Fidel Castro, argumentos que intentan justificar los por qué de tanta adhesión a Castro que influirían en los juicios de los pueblos y de las organizaciones internacionales, ‘lugar común’ donde enjuician una supuesta ‘psicología mórbida’ de las mayorías progresistas e incluso ofenden a sus pueblos por profesar un ‘culto sostenido’ a sus líderes durante tanto tiempo; pero que no explican los por qué de tanto repudio a otros como Pinochet. ¿Es dictador Castro?; y si lo es por qué desde distintos pueblos le escriben canciones y poesías que ‘lo pintan hecho de cosas bellas’, y en cambio a Pinochet “hecho de mierda”; aunque el dictador chileno contó siempre con el visto bueno de la tan alabada democracia del norte al igual que Neilson. Por qué Castro termina sus días escuchando a Chaikovsky, sin tener que esconderse de nadie, estimulando con escritos a los médicos de su país a sus estudiantes y Pinochet es enjuiciado y repudiado hasta en la muerte. No tengo dudas de que al morir Fidel llorarán muchos en cambio al dictador de los “Chicago Boys” no lo lloraron ni sus parientes.

Hace ya tiempo que Pilar Rahola se queja ‘amargamente’ de que la ONU se ha transformado en la tribuna de izquierdistas que atacan a las mejores democracias del mundo como Israel y EEUU. Están sorprendidos porque las instituciones creadas especialmente para defender a los países centrales da cabida a los ‘desharrapados del mundo’ como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador o Irán. No entienden que tanto los organismos militares, como financieros del orden mundial están en crisis por la ‘disciplina guerrera’ que les han impuesto los intereses – fundamentalmente económicos – de los ‘países centrales’. Después de haber desarticulado a cañonazos Afganistán, Yugoslavia e Irak. La ONU y la OTAN están en crisis, por esta razón no pueden operar con la misma impunidad; situación similar transitan los disciplinadotes financieros como el Fondo Monetario (FMI) y el Banco Mundial (BM), que luego de ‘cocinar’ con sus recetas naciones enteras han perdido toda autoridad y en la actualidad no pueden imponer receta alguna ni a Camerún. Estos organismos del orden (o desorden) mundial están en crisis y por sus fisuras aparece el rostro de la tragedia que sembraron sin cesar, y también la rebelión, que deformadamente se expresa en los gobiernos de América Latina.

Estos intelectuales no entienden que el trato que se dará a Chávez será distinto de aquel que recibió Uribe porque la ‘ecuación en un lado es Uribe = Bush = tradición guerrera norteamericana = Hiroshima = Vietnam y las bombas de fósforo líquido para quemar selvas y pobladores = Afganistán y la destrucción a puro cañón = Yugoslavia y la desarticulación a fuego de misil = Irak y la imagen del horror por la destrucción de la ‘cuna de la humanidad, sus recursos y su población; la instigación del terror sin fin - en el río revuelto de la sangre - para bombear sin cesar el ‘oro negro’ de las venas de Irak y de Kuwait. En cambio la ‘ecuación’ Chávez = Castro = Cuba; cuyo pueblo luchador tomó las armas y enfrentó la muerte para emanciparse de la opresión nacional e imperial ‘pinta’ otra imagen. Cuba mostró que las armas sólo fueron un medio extremo necesario, que luego de la emancipación cambiaron por ejércitos de médicos, de educadores que recorren el mundo llevando la salud y la educación a millones, la palabra, el saber. ¡Qué impresionante ejemplo de humanidad!, el de un pequeño estado sin recursos y bloqueado por la mayor potencia de la tierra, que envíe médicos y educadores, no uno ni diez sino centenares o miles a curar por el mundo y educar.

Qué distinta la imagen del médico cubano, curando en África, Bolivia o Ecuador, del Marín norteamericano fusil ‘en ristra’ sembrando el odio como esclavo de la enferma ideología imperial que divide el mundo entre el ‘eje del bien y el eje del mal’.

No habrá juicio condenatorio para Chávez y menos para Fidel; no lo habrá porque – al margen de errores o terribles situaciones por las que debieron o eligieron pasar – tienen autoridad en el vínculo con los pueblos, porque han guerreado y aun han matado – como mató el che – pero el signo y el símbolo que guiaba sus conductas fue otro, de la pasión, del amor, del compromiso: como si hiciera falta explicar el ‘teatro’ de atroz injusticia en que les tocó actuar. Sí hubo y sí habrá juicio condenatorio para Uribe y para Bush al igual que para EEUU e Israel, lo habrá porque al margen de los burdos justificativos la ‘humanidad ve’ que las armas que desangran los pueblos de ayer y de hoy provienen del mismo poder criminal imperial: no hay ética, no hay moral ni dignidad, el signo y el símbolo que los guía no es otro más que el frió interés del capital.

No existe ningún pueblo en el mundo que pueda ser enemigo de otro de forma natural. No queremos ir a morir para defender los intereses de la TEXACO decía un gran cartel en la primera manifestación en EEUU contra la guerra en Irak; espíritu del pueblo norteamericano acallado por la ideología guerrerista más poderosa del planeta…

No existe ningún pueblo en el mundo que pueda ser enemigo de otro de forma natural; esto lo están comprendiendo dolorosamente los pueblos del mundo actual – aunque no lo comprendan los intelectuales del orden imperial - cuando se haya completado el proceso otra historia se escribirá.

viernes 30 de mayo de 2008

Comentario de Martín

Muy pero muy bueno el artículo, me extraña estar de acuerdo con un trotkista (o ex trotskysta?) en política internacional, no me ha pasado muchas veces, ja!

miércoles 9 de abril de 2008

Reflexiones de Fidel - La Victoria China (parte I)

Sin algunos conocimientos históricos elementales no se comprendería el tema que abordo.
En Europa habían oído hablar de China. Marco Polo, en el otoño de 1298, contó cosas maravillosas del singular país al que llamó Catay. Colón, navegante inteligente y audaz, estaba informado de los conocimientos que poseían los griegos sobre la redondez de la Tierra. Sus propias observaciones lo hacían coincidir con aquellas teorías. Ideó el plan de llegar al Lejano Oriente navegando hacia el oeste desde Europa. Calculó con excesivo optimismo la distancia, varias veces mayor. Sin imaginarlo, se le atraviesa en su ruta, entre el Océano Atlántico y el Pacífico, este continente. Magallanes realizaría el viaje concebido por él, aunque murió antes de llegar a Europa. Con el valor de las especias recogidas se pudo pagar la expedición iniciada con varias embarcaciones, de las cuales sólo una regresó, como preámbulo de futuras colosales ganancias.
Desde entonces, el mundo comenzó a cambiar con pasos acelerados. Viejas formas de explotación volvieron a repetirse, desde la esclavitud hasta la servidumbre feudal; antiguas y nuevas creencias religiosas se extendieron por el planeta.
De esa fusión de culturas y hechos, acompañada por los avances de la técnica y los descubrimientos de la ciencia, nació el mundo actual, que no podría comprenderse sin un mínimo de antecedentes reales.
El comercio internacional, con sus ventajas y sus inconvenientes, se imponía por las potencias coloniales, como España, Inglaterra y otras naciones europeas. Estas, especialmente Inglaterra, pronto comenzaron a dominar el suroeste, sur y sureste de Asia, así como Indonesia, Australia y Nueva Zelandia, extendiendo su dominio por la fuerza en todas partes. A los colonizadores les faltaba someter al gigantesco país chino, de milenaria cultura y fabulosos recursos naturales y humanos.
El comercio directo entre Europa y China se inició en el Siglo XVI, después que los portugueses establecieron el enclave comercial de Goa en India y el de Macao al sur de China.
El dominio español de Filipinas facilitó el intercambio acelerado con el gran país asiático. La dinastía Qin, que gobernaba China, intentó limitar todo lo posible este tipo de operación comercial no favorable con el exterior. Lo permitieron solo por el puerto de Cantón, ahora Guangzhou. Gran Bretaña y España tenían grandes déficits por la baja demanda del enorme país asiático, relacionados con mercancías inglesas producidas en la metrópoli, o productos españoles procedentes del Nuevo Mundo no esenciales para China. Ambas habían comenzado a venderle opio.
El comercio del opio en gran escala era dominado inicialmente por los holandeses desde Jakarta, Indonesia. Los ingleses observaron las ganancias que se aproximaban al 400 por ciento. Sus exportaciones de opio, que en 1730 fueron de 15 toneladas, se elevaron a 75 en 1773, embarcado en cajas de 70 kilogramos cada una; con él compraban porcelana, seda, condimentos y té chino. El opio y no el oro era la moneda de Europa para adquirir las mercancías chinas.
En la primavera de 1830, ante el de-senfrenado abuso del comercio de opio en China, el emperador Daoguang ordenó a Lin Hse Tsu, funcionario imperial, combatir la plaga, y este ordenó la destrucción de 20 mil cajas de opio. Lin Hse Tsu envió carta a la Reina Victoria pidiéndole respeto a las normas internacionales y que no permitiera el comercio con drogas tóxicas.
Las Guerras del Opio fueron la respuesta inglesa. La primera de ellas duró tres años, de 1839 a 1842. La segunda, a la que se sumó Francia, cuatro años, de 1856 a 1860. También se les conoce como las Guerras Anglo-chinas.
El Reino Unido obligó a China a firmar tratados desiguales, por medio de los cuales se comprometía a abrir varios puertos al comercio exterior y a entregarle Hong Kong. Varios países, siguiendo el ejemplo inglés, impusieron términos desiguales de intercambio.
Semejante humillación contribuyó a la rebelión Taiping de 1850 a 1864, la rebelión Bóxer de 1899 a 1901 y, por último, a la caída de la dinastía Qin en 1911, que por diversas causas —entre ellas la debilidad frente a las potencias extranjeras— se había vuelto sumamente impopular en China.
¿Qué ocurrió con Japón?
Este país, de antigua cultura y muy laborioso, como otros de la región, se resistía a la "civilización occidental" y durante más de 200 años —entre otras causas por su caos en la administración interna— se había mantenido herméticamente cerrado al comercio exterior.
En el año 1854, después de un viaje exploratorio anterior con cuatro cañoneras, una fuerza naval de Estados Unidos al mando del Comodoro Matthew Perry, amenazando con bombardear a la población japonesa —indefensa frente a la moderna tecnología de aquellos buques—, obligó a los shogunes a firmar, en nombre del Emperador, el Tratado de Kanagawa, el 31 de marzo de 1854. Así se inició en Japón el injerto con el comercio capitalista y la tecnología occidentales. Desconocían entonces los europeos la capacidad de los japoneses para de-senvolverse en aquel campo.
Tras los yanquis, llegaron los representantes del imperio ruso desde el Extremo Oriente, temiendo que Estados Unidos, a quienes vendieron después Alaska el 18 de octubre de 1867, se les adelantaran en el intercambio comercial con Japón. Gran Bretaña y las demás naciones colonizadoras europeas arribaron rápido a ese país con los mismos fines.
Durante la intervención de Estados Unidos en el año 1862, Perry ocupó varias partes de México. El país perdió al final de la guerra más del 50 por ciento de su territorio, precisamente las áreas donde se acumulaban las mayores reservas de petróleo y gas, aunque entonces el oro y el territorio donde expandirse, y no el combustible, eran el objetivo principal de los conquistadores.
La primera guerra chino-japonesa fue declarada oficialmente el 1º de agosto de 1894. Japón entonces deseaba apoderarse de Corea, un Estado tributario y subordinado a China. Con armamento y técnica más desarrollados, derrotó a las fuerzas chinas en varias batallas próximas a las ciudades de Seúl y Pyongyang. Posteriores victorias militares le abrieron el camino hacia territorio chino.
En el mes de noviembre de ese año, tomaron Port Arthur, actual Lüshun. En la desembocadura del río Yalu y en la base naval de Weihaiwei, sorprendida por un ataque terrestre desde la península de Liaodong, la artillería pesada japonesa destruyó la flota del país agredido.
La dinastía tuvo que pedir la paz. El Tratado de Shimonoseki, que puso fin a la guerra, fue firmado en abril de 1895. Se obligaba a China a ceder Taiwán, la península de Liaodong y el archipiélago de las Islas Pescadores a Japón "a perpetuidad"; pagar además una indemnización de guerra de 200 millones de taeles de plata y abrir cuatro puertos al exterior. Rusia, Francia y Alemania, defendiendo sus propios intereses, obligaron a Japón a devolver la Península de Liaodong, pagando en cambio otros 30 millones de taeles de plata.
Antes de mencionar la segunda guerra chino japonesa, debo incluir otro episodio bélico de doble trascendencia histórica que tuvo lugar entre 1904 y 1905 y no puede omitirse.
Después de su inserción en la civilización armada y las guerras por el reparto del mundo impuestas por Occidente, Japón, que ya había librado la primera guerra contra China antes señalada, desarrolló su poderío naval lo suficiente como para asestar tan duro golpe al imperio ruso, que estuvo a punto de provocar prematuramente la revolución programada por Lenin al crear en Minsk, diez años antes, el Partido que posteriormente desataría la Revolución de Octubre.
El 10 de agosto de 1904, sin previo aviso, Japón atacó y destruyó en Shandong la Flota Rusa del Pacífico. El zar Nicolás II de Rusia, exaltado por el ataque, ordenó movilizar y zarpar, rumbo al Extremo Oriente, la Flota del Báltico. Convoyes de buques carboneros fueron contratados para llevar a tiempo los cargamentos que necesitaba la Flota mientras navegaba hacia su lejano destino. Una de las operaciones de traspaso de carbón se tuvo que realizar en alta mar por presiones diplomáticas.
Los rusos, al entrar en el sur de China, se dirigieron al puerto de Vladivostok, único disponible para las operaciones de la Flota. Para llegar a ese punto había tres rutas: la de Tsushima, su mejor variante; las otras dos requerían navegar al este de Japón, e incrementaban los riesgos y el enorme desgaste de sus naves y tripulantes. Lo mismo pensó el almirante japonés: para esa variante preparó su plan y situó sus barcos de modo que la Flota japonesa, al dar la vuelta en "U", todas sus naves, en su mayoría cruceros, pasarían a distancia aproximada de 6 mil metros de los buques adversarios, con gran número de acorazados, que estarían al alcance de los cruceros japoneses, dotados de personal rigurosamente entrenado en el empleo de sus cañones. Como consecuencia de la larga ruta, los acorazados rusos navegaban a sólo 8 nudos frente a los 16 de las naves japonesas.
La acción militar se conoce con el nombre de Batalla de Tsushima. Tuvo lugar los días 27 y 28 de mayo de 1905.
Participaron, por el imperio ruso, 11 acorazados y 8 cruceros.
Jefe de la Flota: Almirante Zinovy Rozhdestvensky.
Bajas: 4 380 muertos, 5 917 heridos, 21 barcos hundidos, 7 capturados y 6 inutilizados.
El jefe de la Flota Rusa fue herido por un fragmento de proyectil que le golpeó el cráneo.
Por el imperio japonés participaron: 4 acorazados y 27 cruceros.
Jefe de la Flota: Almirante Heichachiro Togo.
Bajas: 117 muertos, 583 heridos y 3 torpederos hundidos.
La Flota del Báltico fue destruida. Napoleón la habría calificado de Austerlitz en el mar. Cualquiera puede imaginarse cuán profunda herida causó el dramático hecho en el tradicional orgullo y patriotismo rusos.
Después de la batalla, Japón pasó a ser una temida potencia naval, rivalizando con Gran Bretaña y Alemania y compitiendo con Estados Unidos.
Japón reivindicó el concepto del acorazado como arma principal en los años venideros. Se enfrascaron en la tarea de potenciar la Armada Imperial japonesa. Solicitaron y pagaron a un astillero británico la construcción de un crucero especial, con la intención de reproducirlos después en astilleros japoneses. Más tarde fabricaron acorazados que superaban a sus contemporáneos en blindaje y poder.
No había sobre la Tierra ninguna otra nación que igualase a la ingeniería naval japonesa de los años 1930 en diseño de buques de guerra.
Eso explica la acción temeraria con que un día atacaron a su maestro y rival, Estados Unidos, que a través del Comodoro Perry los inició en el camino de la guerra.
Proseguiré mañana.
Fidel Castro Ruz
30 de marzo de 2008
7 y 35 p.m.

Cuba: 50 AÑOS DE LA HUELGA DE ABRIL

Más de un centenar de compañeros cayeron, pero nunca olvidé aquella carta que Fidel me envió aquel 24 de abril de 1958:
"Tengo la más firme esperanza de que en menos tiempo de los que muchos son capaces de imaginar habremos convertido la derrota en victoria”
Luchador desde muy temprana edad, en determinado momento uno de los combatientes clandestinos más buscados por la fuerza de la tiranía, integrante de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio desde que este se fundó, expedicionario del Granma, Comandante de la Sierra, Faustino Pérez Hernández (hoy miembro del Comité Central del Partido), se hallaba en los días de la huelga del 9 de Abril de 1958 entre los principales dirigentes del M-26-7. Los que le conocieron en aquella época le llamaban Ariel, su nombre de guerra. Su relato, pues tiene ese valor excepcional.
ALGUNOS ANTECEDENTES
La situación del país a la etapa que precede a la huelga del 9 de Abril, era de franco auge revolucionario.
El proceso iniciado con la clarinada heroica del Moncada quedó abierto de nuevo con el levantamiento de Santiago de Cuba y el Desembarco del Granma, tras la tregua turbulenta y fecunda de la prisión y el exilio.
Todo el año 1957 fue pródigo en hechos, combates y acontecimientos que, si bien muchos no lograron los objetivos inmediatos propuestos, sí contribuyeron a elevar la marea revolucionaria. Fueron incontables las tareas y múltiples las formas que fue adquiriendo la participación popular en la lucha, bajo el influjo y la orientación de la vanguardia que con el Granma y desde la Sierra Maestra seguía consecuentemente el sendero iniciado en el Moncada.
En el año 1958 comienza con el movimiento revolucionario en plena efervescencia. La situación militar de la Sierra Maestra muestra una creciente consolidación, se domina ya un amplio territorio. La solidez política y el prestigio del Movimiento 26 de Julio y de su jefe, Fidel, eran indiscutibles. Ciudades, poblados y campos del país eran escenario de febril actividad y espíritu de lucha contra la tiranía.
A mediados de enero fue apresado, al bajar de la Sierra, junto a otros compañeros, Armando Hart Dávalos, quien fungía como Coordinador Nacional del Movimiento. Personalmente el tirano dictó la orden de "matarlo como a un perro", pero la rápida y amplia movilización de los distintos sectores de opinión, incluyendo el asalto a emisoras para alertar al pueblo sobre el crimen que se proyectaba, impidieron la consumación del tenebroso plan y constituyó una victoria más para el Movimiento.
El régimen inicia distintos sondeos de paz valiéndose de algunos legisladores, representantes eclesiásticos, de la prensa, etc. A esos fines levanta la censura de prensa y anuncia la intención electorera.
El levantamiento parcial de la censura fue bien aprovechado por Fidel y por el Movimiento. En esas circunstancias se produce, el 16 de febrero, el 2do. Combate de Pino del Agua (dirigido personalmente por el Jefe de la Revolución). El 24 se inaugura Radio Rebelde. En La Habana tenía lugar el secuestro del campeón profesional de autos de carrera, Juan Manuel Fangio, con una gran repercusión nacional e internacional.
A principios de marzo se organizan las nuevas columnas que comandadas por Raúl y Almeida dieron lugar al establecimiento del II Frente Frank País y al III Frente Mario Muñoz, hechos ambos de extraordinaria significación.
En ese ambiente de franco auge de las acciones revolucionarias, de creación de frentes, de solidez política, de desarrollo de la organización de los obreros, de las milicias, de la resistencia cívica, etc., tiene lugar la reunión de la Dirección Nacional del Movimiento en la Sierra Maestra, presidida por Fidel, donde se acuerda la convocatoria a la huelga general revolucionaria.
LA IDEA DE LA HUELGA
La idea de la huelga general apoyada por la acción armada está presente desde el primer momento como culminación lógica de una estrategia de lucha basada enteramente en el pueblo. Diríamos que desde el Moncada esa concepción se expresó en la idea de "arrancar el motor pequeño para echar a andar el motor grande". Esa idea está presente en todo el proceso mediante las consignas que se enarbolaban por nuestros medios de divulgación y de propaganda, y en propia estructura organizativa del Movimiento 26 de Julio.
Al conmemorarse el XII aniversario del asalto al Moncada Fidel dijo: "Nosotros éramos un puñado de hombres, no pensábamos con un puñado de hombres derrotar a la tiranía batistiana, derrotar a sus ejércitos, no. Pero pensábamos que aquel puñado de hombres podía ocupar las primeras armas para empezar a armar al pueblo, sabíamos que un puñado de hombres podía bastar, no para derrotar aquel régimen, pero sí para desatar esa fuerza, esa inmensa energía del pueblo que sí era capaz de derrotar a aquel régimen".
En nuestra historia teníamos el antecedente del derrocamiento de la tiranía de Machado por medio de una huelga general revolucionaria. Y más cerca la huelga general espontánea de los primeros días de agosto del 57, respuesta del pueblo al asesinato de Frank País. Ello nos indicó que ya existían las condiciones subjetivas y políticas suficientes, por lo que deberíamos madurar las condiciones organizativas y militares que coadyuvaran al desencadenamiento y al mantenimiento del paro general, hasta provocar la caída definitiva del tirano.
Exactamente un mes después de la huelga con motivo del asesinato de Frank, con vistas a apoyar los hechos de insurrección militar que habrían de producirse en distintos puntos del país (especialmente por parte de la Marina de Guerra) que solo tuvieron lugar en Cienfuegos, el Movimiento se planteó como uno de sus objetivos inmediatos la toma de la más potente emisora de la capital, con el fin de hacer el llamamiento a la huelga y a la insurrección general.
En los meses posteriores, junto al desarrollo y consolidación de la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, se fue logrando desarrollar también la organización obrera y clandestina y la agitación general. Todo eso, y el gran prestigio político que había ido ganando el movimiento encabezado por Fidel, nos hicieron pensar que las condiciones mínimas estaban dadas para la acometida final.
LA REUNIóN EN LA SIERRA
La reunión de la Dirección Nacional del Movimiento, presidida por Fidel, donde se acordó la convocatoria a la huelga, tuvo lugar aproximadamente entre el 10 y el 11 de marzo en las zonas de Santo Domingo y el Naranjo, Sierra Maestra.
Allí informamos a Fidel de la situación en las ciudades, expusimos el criterio de que ya las condiciones estaban creadas, y en general —seguramente con el exceso de optimismo—, dimos nuestra visión en cuanto a la posibilidad de dar el golpe final a la tiranía.
El alto grado de tensión que vivía el país en esos días como consecuencia de las acciones revolucionarias en la Sierra y en el llano, y de la criminal represión de la tiranía, era recogido de una manera u otra por la prensa nacional, debido a que el régimen —mostrando una vez más su inconsecuencia y su debilidad—quería ofrecer la receta de la demagogia electorera y, por ello, levantó parcialmente la censura. Es así, que por ejemplo, hechos como el 2do. Combate de Pino del Agua en la Sierra Maestra y el secuestro patriótico de Fangio, en La Habana, alcanzaron una gran repercusión dentro y fuera de Cuba.
Aquel clima de tensión seguramente influyó en la evaluación que hicimos de nuestras posibilidades.
Nuestros planteamientos fueron considerados por Fidel y se acordó llamar a la lucha final mediante el Manifiesto de los 21 Puntos. Este documento se redactó con fecha 12 de marzo. Posteriormente, a finales del mismo mes, Fidel leyó un llamamiento por Radio Rebelde, el cual nos envió con la heroica Clodomira. Este venía a ser un complemento del anterior, pero hacía énfasis especial en el problema de la unidad revolucionaria.
EN LA VíSPERA
En realidad el momento en que se decide la huelga era, sin duda, de auge y tensión revolucionarios. Simultáneamente se constituyen el II y III Frentes, por aquellos días Fidel desbarata la maniobra "pacificadora" de la tiranía, pues invita a subir a la Sierra a representantes de la prensa y el régimen niega el permiso a los periodistas. La actividad insurreccional estremecía al país. Por otro lado, los crímenes del régimen colmaban de indignación al pueblo. El asesinato de dos estudiantes adolescentes en Santiago de Cuba, Antonio Fernández León y Ángel Espino Sarmiento, provocó una huelga estudiantil que se extendió a todo el país.
Ya todo aquello era demasiado para la tiranía. De nuevo implantó la censura y suspendió las "garantías" que oficialmente había levantado antes, también como parte de la maniobra electorera. Aplicó la más bestial represión.
Al regresar a la capital, el 14 de marzo, la primera noticia que recibo es sobre el asesinato del revolucionario Elcires Pérez y otros tres compañeros, cazados ferozmente en plena calle Porvenir, en Lawton.
El 16 me reúno con Sergio González (El Curita), responsable de acción en La Habana, quien nos informó de la posibilidad de volar las plantas de electricidad de Tallapiedra y de Regla, lo cual dejaría sin fluido a la capital por tiempo indefinido. Analizamos la conveniencia de acercar ese hecho lo más posible a la fecha de la huelga, cuestión que quedó en verificar. Esta fue la última vez que vi al Curita. El 18 Sergio y numerosos compañeros caen en las garras de los esbirros de la tiranía y su cadáver aparece al día siguiente en Alta-Habana, junto a los de Juan Borrell y Bernardino García.
Al día siguiente, Arístides Viera, jefe del M-27-7 en Marianao, y Elpidio Aguilar, se ven obligados a entablar desigual combate en plena 5ta. Avenida de Miramar, y caen heroicamente. Poco después caen los revolucionarios Pepe Prieto y Cheché Alfonso. Téngase en cuenta que pocas semanas atrás había sido capturado y asesinado Gerardo Abreu (Fontán).
De manera que el Movimiento en La Habana, en vísperas de la huelga, sufrió sensibles pérdidas entre sus mejores cuadros. Por lo pronto, el necesario incremento de las acciones previas para elevar el clima de tensión no se logró.
En aquellas circunstancias recayó sobre Marcelo Salado y Oscar Lucero, la tarea de suplir en lo posible el enorme quebranto sufrido por el Movimiento en La Habana en las vísperas mismas de la huelga. Esta fue prevista primero para el 3 de marzo y aplazada después para el 9 de abril, en aras de recibir equipos, parque y dinamita que esperaríamos por distintas vías, pero que en definitiva no llegaron o llegaron después de la fecha indicada.
Estaba proyectado recibir armas por tres vías fundamentales. Desde México por Pinar del Río. Esta expedición, en la que entre otros compañeros vino Jesús Suárez Gayol, llegó el 10 de abril a las costas pinareñas. Otro alijo debió entrar por Boca de Jaruco, desde Miami. Pero fue interceptado y confiscado por el gobierno norteamericano. También mediante una operación clandestina, a espaldas de autoridades yanquis, esperábamos tener algunas armas a través de la Base Naval Yanqui de Guantánamo.
El factor de movilización del pueblo se supeditó excesivamente a las acciones de sabotajes, que —por otra parte— resultaron insuficientes.
LA HUELGA
La huelga estalló. Sería imposible no solo enumerar, sino ni siquiera conocer la cantidad de paros, de intentos de paros, los sabotajes, las acciones y combates realizados ese día, cuya suma (a pesar de su gran cantidad), sincronización y alcance no fueron suficientes para producir el salto hacia la huelga general revolucionaria que desembocara en la victoria.
Sin contar las numerosas acciones de los frentes guerrilleros, incluyendo la presencia de Camilo en los llanos del Cauto, podemos mencionar como hechos más sobresalientes en las ciudades: el asalto a las emisoras de la capital y de varias provinciales, la transmisión por sus canales del llamamiento a la huelga y su posterior interrupción por sabotajes; el conocido y valeroso asalto a La Armería en que caen 4 compañeros; la caída del querido compañero Marcelo Salado en la calle 25 y G, y de más de un centenar de valiosos revolucionarios de todo el país; la voladura de los registros de electricidad en Prado y Ánimas, y en Estrella y Lealtad; paros y sabotajes en varias terminales de ómnibus, especialmente la ruta 4, la 43, la 5, la 58, la 22 y otras; la quema de garajes, gasolineras, guaguas y otros objetivos; cierre del tráfico hasta la capital o viceversa por la zona del puente Alcoy, sabotajes, paros y acciones diversas en Guanabacoa, con dominio de la ciudad durante varias horas por grupos de acción bajo el mando de René de los Santos; paros y sabotajes en fábricas del Cotorro, donde caen Guido Pérez y otros compañeros; interrupción de la carretera central en Madruga; asalto a la emisora provincial de Matanzas, acción dirigida por Enrique Hart, así como sabotajes diversos; el descarrilamiento del tren en Jovellanos; interrupción del tráfico por la carretera en Manacas por las guerrillas de Víctor Bordón, quien la noche anterior atacó al cuartel de Quemado de Güines; paro completo en Sagua La Grande con dominio de la ciudad hasta el día siguiente y numerosos combates y compañeros caídos; paralización del transporte y ferrocarril en Camagüey; sabotaje en la planta eléctrica de Vicente, en Ciego de Ávila y combate también con la caída de varios compañeros; en Oriente la acción combinada de las fuerzas guerrilleras y de la clandestinidad paralizan prácticamente la provincia. Los compañeros de Santiago bajo el mando de René Ramos Latour (Daniel) atacan el cuartel de Puerto Boniato y se establece así una nueva columna guerrillera que, tras atacar victoriosamente el cuartel de Ramón de las Yaguas, se unió —bajo la jefatura de Belarmino Castilla— a las fuerzas de Raúl Castro en el II Frente "Frank País".
CONVERTIR LA DERROTA EN VICTORIA
La derrota dejó el tremendo saldo de más de un centenar de valiosos compañeros muertos, de cientos de presos, exiliados, sumergidos en la clandestinidad o alzados y —como siempre— detrás de todo revés, junto al dolor por los caídos el desaliento momentáneo de las masas, y el injustificado y sangriento optimismo de las fuerzas de la tiranía. Pero ambos sentimientos estaban llamados a invertirse rápida y definitivamente.
El espíritu del Moncada y del Granma se erguía con toda su fuerza desde los empinados picos de la Sierra Maestra. Apenas quince días después de la huelga, Fidel Castro me envió una hermosa carta en la que me decía:
"Tengo la más firme esperanza de que en menos tiempo de los que muchos son capaces de imaginar habremos convertido la derrota en victoria".
Y añadía el Jefe de la Revolución:
"Duros sacrificios tenemos por delante. Nuevos y sensibles claros se harán en las filas de los mejores compañeros; golpes muy rudos nos esperan en cada valor y cada afecto que se lleve la muerte: Ciro Frías y Enrique Hart fueron los últimos en la heroica y larga lista. Pero así serán más grandes también los frutos que la patria reciba de una revolución abonada con tanta sangre generosa y más grande la gloria de los que se han sacrificado.
"Aquí nos preparamos para afrontar en próximas semanas la ofensiva de la Dictadura. Derrotarla es cuestión de vida o muerte. El movimiento debe estar muy consciente de esta realidad y concentrar su esfuerzo en defender esta trinchera. La moral de nuestra tropa está altísima; estamos seguros de que resistiremos y deseosos que comiencen el avance."
Todos conocemos lo que vino después: la más gigantesca ofensiva de la tiranía se estrelló contra el baluarte invencible de la Sierra Maestra. Las proezas militares del Ejército Rebelde se repetirán después en la victoriosa ofensiva revolucionaria; en el I, II y III Frentes, a lo largo de la gloriosa campaña de la invasión, que protagonizaron las columnas de Camilo y Che, todo lo cual produce el colapso final de la tiranía.
Cada combatiente caído fue como una semilla de fuego que germinó y se multiplicó en nuevos combatientes dispuestos a morir por la patria; cada revés evidenciaba la vitalidad y la razón histórica de un proceso que siempre resurgió con nuevas fuerzas y mostró la infalibilidad y la eficacia de una estrategia basada enteramente en el pueblo. La victoria total estuvo hecha de la suma de victorias y derrotas parciales. Esa suma produjo el gran salto histórico del Primero de Enero de 1959.

domingo 30 de marzo de 2008

El Golpe que no Puede Ser

Todo aquel que conozca la historia moderna de la argentina coincidirá conmigo en que a esta altura de los acontecimientos, y en cualquier otro contexto de estos tiempos pasados, ya habría en camino un golpe de estado para ‘sacar de las pestañas’ a Cristina Kischner del gobierno. Por cuánto menos corrieron esta suerte Illia, Frondizi y el mismo Perón…

El curso de la historia, que no pasa en vano, puso en crisis a los gendarmes financieros y militares del orden imperial mundial. Por ello los yankees ‘se tienen que comer el sapo’ del ‘Grupo Río’ en el conflicto Colombia / Ecuador, y también el corralito a su embajador. Porque convengamos, es la primera vez en la historia argentina que un gobierno constitucional orientado ideológicamente en un nacional populismo, puede con los medios institucionales poner coto a los acaparadores para mantener el precio de la carne, el pan o los servicios, como la luz y el gas y rechazar las presiones del Fondo Monetario Internacional. Vale recordar que el padre de la democracia moderna – Maximiliano Robespierre – pudo mantener el precio del pan sólo con el recurso a la guillotina. No son las virtudes, ni mucho menos las ‘cualidades revolucionarias’ de Evo, Chávez o el peronismo K las que determinan la ecuación – como la presión fiscal a la aristocracia terrateniente - sino la situación política internacional; la que da para más, para mucho más, lástima que no contemos con organizaciones ni líderes del calibre que la situación reclama, pero aparecerán, como siempre ocurrió en la historia cuando la crisis se agudizó.

El llamado ‘paro del campo’ es una movida de lo más concentrado de las multinacionales y la aristocracia terrateniente que concentran el 80% de las mejores tierras productivas del país y otro tanto del comercio exterior de granos y carnes, con una mutación creciente hacia el negocio de los biocombustibles – vía la soja - en contra de la producción de alimentos (negocio cautivo del comercio con EEUU que se lleva, también, el 80% de este nuevo recurso energético). No debe llamar a confusión el número de chacareros, pequeños o medianos productores ‘enganchados en la protesta’ que viabilizan un genuino reclamo (que los sectores populares debemos apoyar en otro contexto); tampoco la repercusión en las ciudades; fundamentalmente en Buenos Aires, con el cacerolazo ‘VIP’ de los sectores ‘fashión’, cuya conciencia se nutre con los programas de ‘Gran Hermano’, Tinelli o los más intelectuales con Susana Giménez, Grondona o Mirtha Legrand.

Pretendo llamar la atención sobre la confluencia de sectores e intereses que aportan combustible al ‘paro del campo’, donde podemos ver que se ‘relamen’ las huestes de Macri o de ‘la Carrió’ a quienes desespera la tendencia independentista en toda América Latina, que se expresa deformadamente en distintos gobiernos, como el de Evo en Bolivia, Chávez en Venezuela o Daniel Ortega en Nicaragua y el ‘visto bueno’ aunque con retaceos que le da el gobierno nacional, tendencia de la ‘rueda de la historia’ que la derecha, los latifundistas y las multinacionales quieren volver atrás.

El golpe que no pudo ser: porque los golpistas no pueden aparecer a la luz del día, tampoco los conspiradores de la CIA, ni pueden unirse públicamente los herederos de la ‘Unión Democrática’. La Federación Agraria, CONINAGRO, CRA, los pequeños y medianos productores se equivocan cuando hacen causa común con la Sociedad Rural y las multinacionales. Debieran virar urgente de política tendiendo un puente entre sus intereses y los funcionarios del gobierno nacional, aislando a los grandes terratenientes y multinacionales como Bunge, Monsanto, cargill, etc.; que no son sólo los grandes acaparadores de la rente de la tierra y los dividendos de las exportaciones, sino que tienen asegurada la ganancia, sea cuales fueren los precios internos o externos de los ‘commodities’ a negociar, con las compensaciones que le da la garantía estatal.

Esta elemental conciencia social – que reclamamos - no se encuentra entre los pequeños, medianos productores y mucho menos en la clase media urbana hundida hasta la médula en su estéril individualismo; tampoco les puede venir ‘desde afuera’ dada la miopía y oportunismo de sus aliados (Dos cosas decía Lenin: el oportunismo puede responder a honrados intereses, pero siempre termina favoreciendo a la reacción; otra, que lo más difícil para llevar adelante ‘el volante del gobierno’ lo constituía el individualismo pequeño burgués del comerciante y el pequeño productor). Aliados que como la CTA o Pino Solanas brindan un apoyo indiferenciado ‘al campo’ sin separar la ‘la paja del trigo’… Pero, hay que ‘separar la paja del trigo’ como hecho fundamental, porque una política combativa, popular, revolucionaria deberá ajustar cuentas con las limitaciones del nacional / populismo, no la derecha antinacional que nos quiere llevar para atrás.

Hay que desnudar la demagogia que se funda en un mito - querido por nuestro pueblo - acerca del espíritu de sacrificio de nuestros abuelos gringos; mito que hace aparecer al campo como el proveedor del habitante de la ciudad, cuando hoy es todo al revés: ¡la ciudad provee al campo!, son las manos de millones de obreros, empleados, técnicos, administrativos, etc. etc. quienes permiten que lleguen a todos los rincones de la vida nacional y por supuesto al campo el calzado, la vestimenta, los materiales de construcción, los fertilizantes, los envasados, las herramientas, las máquinas, las vacunas para los animales y humanas y todo ese mundo fantástico de las mercancías de las que ‘el campo’ poco y nada aporta ¿Cuál es el aporte del campo?: el principal lo constituyen los cereales y la carne; productos que gracias a la tecnología (venida de la ciudad) simplifica la mano de obra hasta hacer que en argentina prácticamente sea marginal la presencia campesina con relación a la magnitud de su estructura agraria. El ganado vacuno prácticamente se ‘cría solo’ en la campiña privilegiada de las tierras pampeanas y el recurso fundamental, como soporte para la cría, también, llega de la tecnología y los laboratorios que aporta la ciudad.

En Venezuela hay tanto petróleo como cereales, carne y leche en la argentina. Los venezolanos con diez centavos de dólar llenan el tanque de combustible (porque la petrolera y refinadora es estatal, como era YPF en la argentina); en la argentina un litro de leche vale más que un litro de nafta vendido por las multinacionales en nuestro país… Por vergüenza de la aristocracia terrateniente el PAN, LA LECHE Y LA CARNE debieran estar gratis en cada hogar; eso debe reclamar el gobierno nacional, para mostrar un mínimo de decoro que haga a la dignidad nacional.

Los sectores acomodados que representan el 80% de los que hoy cortan rutas (que son sectores acomodados lo prueba que han reaccionado contra retenciones a las exportaciones, sí, hay que hacerlo conciente, retenciones contra las exportaciones, no contra la venta en el mercado interno, sino a través del mercado externo que les triplica la ganancia: producen en pesos y venden en dólares) se niegan a depositar en la caja del estado ese 44% de productos vendidos en base a un dólar ‘relativamente alto’ sostenido por este mismo estado al que le niegan el aporte. El uso que hace el gobierno de los fondos es otro tema que deberemos enfrentar, pero es innegable que parte de los fondos del estado han crecido en la reactivación del mercado interno a través del empleo, salario, la obra pública y los servicios que es lo que ha permitido la reactivación económica de la cual es beneficiario, también, ‘el campo’.

Es falso que la reactivación se deba a la situación favorable de la economía internacional. La economía internacional está en bancarrota y lo que permite la reactivación de las economías emergentes es la recomposición de fuerzas de las masas trabajadoras que tanto en América Latina como en el sudeste asiático, la India o China determinan la ampliación del consumo en sus respectivos mercados internos (en Argentina el superávit fiscal esta determinado en un 57% a través de los impuestos directos al consumo – IVA - y en ganancias también aportan los trabajadores que ganan más de tres mil pesos).

Es necesario advertir el efecto dañino de la ‘crítica ingenua’, que pretende desviar la atención de las sumas multimillonarias que recauda ‘el campo’, inhabilitando al estado con la excusa de la centralización de los fondos o la corrupción de los funcionarios del estado; crítica funcional a los intereses económicos y políticos de la aristocracia golpista. Aunque moralmente sea odioso y repudiable: ¿qué significado tiene la corrupción al lado de los miles de millones de dólares que se embolsan las multinacionales, la aristocracia terrateniente y sus bancos?. Resulta inevitable traer al recuerdo la frase genial – como tantas que llevó a la celebridad - del dramaturgo alemán
[1]: “qué es el robo de un banco comparado con su fundación”.

Es vital para la economía nacional y los trabajadores derrotar ‘la movida’ de los sectores acomodados, de su espíritu abyecto e individualista que le hace el juego a las multinacionales y los terratenientes. Un triunfo contra la ley de retenciones sería un triunfo de la ‘patria agro exportadora’ y multinacional, de los golpistas de ayer y de siempre, que conspiran contra el salario obrero, contra el gasto del estado en salud, en educación. Un triunfo contra la ley de retenciones provocaría un encarecimiento en espiral del consumo interno, el disparo de una lucha sectorial despiadada por la subsistencia y el rédito entre diversos sectores de la vida nacional.

El discurso equivocado de la presidenta – que unió ‘lo diverso’ - no debe llevar a falsas interpretaciones. Porque el abroquelamiento de los ‘pequeños productores perjudicados’, con los instigadores del ‘paro agrario’, no transforma a la medida en una auténtica lucha popular sea del campo o de la ciudad. Existe una confluencia de intereses e ideológico entre el individualismo pequeño burgués del pequeño y mediano productor con ‘los grandes del campo’. El segundo aspecto es fogoneado hasta el paroxismo por los medios de prensa, que machacan cotidianamente contra el devaluado staff político acusándolo de todos los males, para ocultar la verdadera concentración de la riqueza en manos de la aristocracia terrateniente y ‘sus bancos’; es decir, de sus pares empresarios y en muchos casos socios. Hay que denunciar a la derecha reaccionaria y oportunista, a la aristocracia golpista y exigir al gobierno medidas ¡concretas y urgentes! a favor de los pequeños productores y de los trabajadores; que serán la base de sustentación de cualquier gobierno que no quiera romper definitivamente sus lazos con los sectores populares. La derecha y los sectores que concentran la riqueza no dejarán de instigar; éste es sólo el primer episodio y si salen fortalecidos vendrán por más…

¡¡Carne – leche y pan!!
¡gratis!
En cada hogar de la vida nacional. Demasiado al campo le da la ciudad

[1] Se hace referencia a Bertold Brecht. “es el tributo que el vicio rinde a la virtud”, diría BB:

domingo 20 de enero de 2008

Comentario Anónimo

Anónimo dijo...
Me parece muy buena esta iniciativa de este profesor, estaba navegando y encontre este blogspot, cuando leí la introducción y las criticas al diario de esa región me agrado mucho la idea, ya que es un instrumento a favor de este sistema, pero cuando vi a la derecha(casualidad?)el blogspot "el cielo de los ateos" página de ximena ianantuoni(en la cuál el creador de merito y miseria dejo su comentario), esposa de alejandro rozitchner, el mismo señor que comparte mesa con mariano grondona,me parecio algo contradictorio (o hipocrita?), como es el tema?, criticamos medios liberales positivistas, por un lado,y por el otro, leemos y compartimos opiniones con "liberales positivistas" y ademas posteamos su blogspot?, este profesor,leyo alguna vez "hijos sin dios"?, sino lo hizo...se lo recomiendo y saque sus propias conclusiones.Con todo respeto,espero no haber ofendido a nadie, mis sinceros y humildes saludos.

"Hijos sin dios": acerca del comentario anónimo

Acabo de leer vuestro comentario. Estaba de vacaciones - también - en la tarea de escribir para el Blog. Creo que hace asociaciones indebidas y equivocadas. Además, la agresión gratuita me resulta destructiva. Y 'de base' se contrapone con cualquier tarea transformadora porque ésta nos impone unir.

No se cual es la ideología de 'los Rozitchner', y en este caso ni me interesa (no tengo ninguna vinculación con ellos). Sólo me referí a la idea de pensar en la 'construcción de una filosofía sin dioses'. Algo que sigo sosteniendo es muy promisorio. No leí el libro y para mi cometido - "El Cielo de los Ateos" - tampoco me interesa. (Le corrijo otro error: "El Cielo de los Ateos" - no pertenece a Ximena Ianantuoni - es otro de mis BLOGs).

Compartir ideas con "liberales/positivistas" no creo que constituya ningún 'crimen' (ya lo decía Lenin: "prefiero un liberal educado a un izquierdista ignorante"). Hablando de ignorancia: La idea de un 'universo' ateo - le aclaro - no se corresponde con el liberal/positivismo. Por ello he compartido - en este sentido - la opinión con Ianantuoni/Rozitchner.

Debiera tenerse mucho cuidado cuando se habla de 'hipocresía'. Hacerlo en forma anónima no habla muy bien de usted.

Atentamente
Prof. Colen C. Grant